Qué es
Un copiloto de IA integrado en tu plataforma de videollamada y en Clientify.
Entra a tu reunión contigo, escucha cada palabra, entiende qué importa y automatiza todo lo que viene después. Sin que tengas que levantar un dedo.
Funciona en Zoom, Teams y Google Meet. Se conecta a tu CRM. Lo activas en dos clics.
Cómo funciona: Antes, durante y después
ANTES de la reunión
Antes de que suene el timbre de la videollamada, el Agente ya sabe dónde estás.
Lee el contexto de la oportunidad en Clientify: dónde ha llegado ese cliente en el proceso, qué dijiste la última vez que hablaron, qué propuesta le enviaste hace dos semanas, quién es el contacto y qué tamaño tiene su empresa.
No hace preguntas. Solo se prepara. Cuando entras a la reunión, está listo. Escuchando.
DURANTE la reunión
Mientras hablas con tu cliente, el Agente está ahí. No interrumpe. No aparece en pantalla. Solo trabaja.
Primero, transcribe. Todo lo que se dice se convierte en texto en tiempo real. Es privado, solo para ti y tu equipo. Pero no es el objetivo. Es el punto de partida.
Mientras transcribe, el Agente extrae lo que importa. Mientras hablas sobre el problema del cliente, el Agente lo captura. Cuando mencionas el presupuesto entre líneas, lo registra.
Si el cliente dice «necesitamos cerrar esto antes de fin de trimestre», el Agente anota la fecha. Cuando salen tres nombres de gente en la compañía, el Agente identifica quién es el decisor.
Cada objeción que plantea, cada compromiso que cierras—todo se mapea.
Y aquí está lo importante: todo eso se registra en Clientify en tiempo real.
No esperas a que termine la reunión. La ficha de la oportunidad se actualiza mientras hablas. Sin que hagas nada.
Tu equipo ve la información actualizada segundos después de que se menciona.
DESPUÉS de la reunión
Cuelgas. Y en menos de 30 segundos, el Agente ya entregó todo lo que necesitas.
El resumen llega primero. No es la transcripción completa de 30 minutos. Es destilado. Dos o tres párrafos que cuentan qué se habló, dónde están, qué dijeron que les importa, qué pasos acuerdan. Listo en tu pantalla.
El email de seguimiento ya está escrito. Ese correo que normalmente tardas 10 minutos en redactar, pensando qué decir, cómo no sonar robótico, cómo mantener el impulso de la conversación—el Agente ya lo redactó. Incluye: un resumen breve de lo hablado, los pasos siguientes que se cerraron, una llamada a la acción clara. Está firmado con tu nombre. Solo revisar y enviar.
Generas un enlace para el cliente. Con ese mismo resumen, creas un link que puedes compartir. El cliente lo abre sin entrar a Clientify. Ve el resumen, ve qué se comprometieron, ve los documentos relevantes. Es transparencia pura. Y confirma que entienden lo mismo que tú sobre lo que pasó en esa llamada.
Las tareas se crean solas. Lo que se comprometió en la reunión se convierte en tareas. «Enviar propuesta el viernes», «Follow-up la próxima semana», «Revisar con el equipo técnico». Todas creadas. Todas asignadas. Todas con fecha de vencimiento según lo que el cliente mencionó. No hay nada que te olvides.
Y el CRM está actualizado. Mientras terminas de leer el resumen, Clientify ya registró todo. El scoring: el Agente determinó si este deal es cálido, muy cálido o todavía frío.
La etapa de la oportunidad: avanzó automáticamente si hay señales claras de que va hacia cierre. Los datos cualitativos: necesidades exactas, presupuesto, timeline, decisores.
Todo ahí. Permanente. Para que cualquiera del equipo que mire esa ficha sepa exactamente dónde está la oportunidad.
Características por rol, qué hace por ti según quién seas.
Para vendedores
Imagina terminar una reunión y que ya no haya «después». No hay minuta por escribir. No hay email por redactar. No hay fila de tareas esperando.
Eso es lo que el Agente ofrece. Tu reunión es lo único que importa. Mientras hablas, el Agente trabaja. Cuelgas, revisa el resumen en 20 segundos, edita el email si algo no encaja (dos palabras aquí, una reordenación allá), y lo envías.
Luego haces la siguiente llamada. Y la siguiente.
El resultado real: recuperas una hora al día. Esa hora que antes perdías en tareas de oficina la usas para más prospección, más reuniones, más cierres.
El Agente también te avisa. Tienes una tarea que vence mañana. Una oportunidad que lleva una semana sin movimiento.
Un cliente que dijiste que ibas a contactar «el jueves»—el Agente te lo recuerda. No te olvidas de nada.
Para directores y managers
El problema de un director comercial es simple: tienes 10 vendedores haciendo 50 reuniones a la semana. No puedes escuchar todas. No hay tiempo. Entonces no sabes quién cierra bien, quién está perdiendo deals, quién necesita entrenamiento.
El Agente te da visibilidad sin que tengas que ver videos.
Tu dashboard muestra qué pasó en cada reunión en texto. Quién cerró. Quién no. Dónde fallaron.
Por cada vendedor, ves patrones: uno es bueno descubriendo necesidades pero malo en el cierre. Otro cierra bien pero no califica bien las oportunidades. Otro da descuentos que no debería dar.
Con esa información, el Agente genera entrenamientos personalizados. No genéricos. Si un vendedor pierde mucho en el manejo de objeciones de presupuesto, el Agente simula una llamada con ese escenario específico.
La práctica es exactamente lo que necesita mejorar.
Tu reporte semanal llega automático. Actividad del equipo: cuántas reuniones, tasa de cierre promedio, pipeline en tiempo real.
Qué vendedor va en ruta de hacer su cuota, quién va retrasado. Cuáles son las prácticas que tu top performer usa que los demás no. Dónde está el cuello de botella.
Y aquí está lo importante: el pipeline es real. Todos tus vendedores usan el mismo proceso. No hay fichas que solo existen en su cabeza.
No hay «yo sé que este deal va a cerrar pero no lo actualicé en el CRM». Todas las oportunidades están actualizadas, con datos reales, en tiempo real. Cuando haces forecast, es ciencia, no esperanza.
Integración con tu CRM
El Agente vive donde ya trabajas. Entra a tu Zoom, Teams o Google Meet. No tienes que cambiar nada de tu flujo. No hay un app nuevo que aprender. Funciona.
Se conecta directo a Clientify. La información que extrae de la reunión fluye al CRM automáticamente. Sin copiar y pegar. Sin tablas manuales. Sin integrador que falla. Todo sincronizado.
El email del seguimiento se redacta desde Clientify. Lo envías desde ahí, o lo copias a tu cliente de correo si prefieres. Da igual. Funciona como lo que ya haces.
LO único que necesitas es descargar la Extensión «Clientify Note Taker» de la tienda de Chrome e instalarla.
Lo que NO es un Agente de Reuniones con IA
No es un transcriptor que graba y te deja 30 minutos de audio para que tú extraigas info. Eso sigue existiendo. El Agente es diferente.
No requiere setup complicado antes de cada reunión. No hay que etiquetar cosas, no hay scripts que configurar, no hay checklist que marcar. Entras a la llamada. El Agente ya está.
No sustituye tu criterio. El Agente propone, edita, extrae. Pero el email que envías es decisión tuya. La tareas que creas las revisa tu equipo. Siempre las últimas manos son humanas.
No envía correos sin permiso. No automatiza cosas que pueden quebrantar algo. Solo trabaja donde tiene sentido trabajar.
Por qué es diferente
Hay transcriptores que graban todo. Grabas una reunión de 45 minutos, te dan un PDF de 20 páginas. Lees 20 minutos para extraer información de 2 minutos.
Es útil, pero ineficiente.
El Agente de Reuniones entiende de ventas. Sabe qué señal significa que un cliente está cerca de cerrar. Sabe cuándo una objeción es seria o solo ruido.
Redacta un email que no pierde el impulso de la conversación, que lleva al cliente hacia el siguiente paso sin parecer robótico.
Es como tener a alguien dentro de la reunión que toma las notas perfectas, que las estructura bien, que redacta el follow-up exacto que tú escribirías, y que nunca se olvida de hacer lo que se comprometió. Ese alguien es el Agente.